Banco romántico
Este banco integrado en la vegetación de este jardín de la Universidad de Berkeley me parece un entorno muy romántico. Me recuerda al jardín que inspira el libro The forgotten garden, que por cierto, debéis leer.
Este banco integrado en la vegetación de este jardín de la Universidad de Berkeley me parece un entorno muy romántico. Me recuerda al jardín que inspira el libro The forgotten garden, que por cierto, debéis leer.
Por casualidad, como casi siempre, me estoy leyendo un libro que es simplemente genial. Es original, entretenido, imprevisible, … es The time traveller’s wife. No sabría en qué categoría encuadrarlo, aparte de ficción, pero me esta encantando (aún no he acabado). Creo que se lo recomendaría a todo el mundo, y que sería imposible encontrar a alguien que no le gustase. Pero sin quererlo, antes de empezar las recomendaciones, he encontrado a alguien a quien no le ha gustado, vamos, que dice que no ha pasado de la página 15.
No os quiero contar nada, para que lo leáis, pero así en notas generales (muy generales y amplísimas), pues el protagonista es un chico que es capaz (por ahora incontroladamente) de viajar en el tiempo. La forma en la que está escrito me parece que es parte de su encanto, aunque supongo que a la vez puede ser precisamente su punto negativo y hacer que antes de llegar a la página 10 estés mareado de tanto ir y venir.
Así que por ahora en mi pequeña “encuesta”, sólo he encontrado un espécimen que dice que no, todos los demás lo recomiendan tanto como yo o más, y aseguran que no podían parar de leerlo. No tengo más que decir, aparte de animaros a leerlo, aunque de momento sólo esté disponible en inglés.
UPDATE 20/08/2008: oh my god! es genial, y están haciendo la peli!!!
Desde que estamos en la nueva casa (ya hace algo más de un mes que nos hemos mudado) he descubierto nuevos placeres y reencontrado algunos “antiguos”, que resumiré visualmente:

De los nuevos, sin duda alguna, el mejor es desayunar en la terraza-balcón (demasiado grande para ser balcón, pero demasiado pequeña para ser terraza…) Es genial, relajante, inspirador, … al menos mientras no caiga un chaparrón inesperado, como esta mañana que casi nos pilla con la tostada en la mano :/
En ese caso siempre nos queda uno de los “antiguos placeres”, el sofá. Pasar horas leyendo un buen libro…, con la mantita…, mientras ves llover. Como hacía varios años que no teníamos uno (un sofá), pues era una costumbre perdida, aunque ha sido fácil ponerse al día, sobretodo porque últimamente no nos faltan los buenos libros ;)
La semana pasada tuve unos días de “crisis”, nada serio, pero vaya comedura de tarro…
Hace poco me compré dos libros de Lauren Weisberger, la autora de Devil wears Prada (”El diablo viste de Prada”, que también me gustó y que por supuesto vi la peli). Son Everyone worth knowing y Chasing Harry Winston, y en su portada tienen respectivamente un zapato de tacón azul y otro verde. El caso es que me pongo a leer el primero, y la historia me va sonando… tío de la protagonista gay… trabajo en el banco… portero de discoteca… mmm… vamos que yo ya veía el plagio… o será que ya me lo he leído?
Al llegar a casa me pongo a bucear por internet… y después de un ratito… bingo! Leído! Everyone worth knowing es “Cómo ser lo más de Nueva York”, cuya portada es totalmente distinta. La cosa es que que ni en la web de la autora en el apartado de “ediciones extranjeras” aparece, ni buscando el título en castellano aparece por ningún lado el título de la versión original en inglés, ni al revés tampoco… nada fácil atar cabos.
En fin, menos mal que tengo un “monstruito delicioso” que me ayuda a tener todos los libros inventariados… que si no, no sé qué sería de mí! Espero no haberos aburrido mucho con este lío… pero tenía que contárselo a alguien!
Algo que me gusta mucho, y siempre me ha gustado, es leer. Y además he de reconocer que me lo leo todo, aunque no sé si es una virtud o un defecto crítico, casi todo me gusta, y pocas veces dejo un libro a medias (creo que hasta ahora sólo se me ha resistido “El olvidado rey Gudú”).
Hasta ahora, me había limitado a la literatura en español. Pero últimamente, por una cuestión meramente práctica, pues leo en inglés, más que nada porque aquí en español pues poco hay… La verdad es que al principio me daba un poco de miedo, no entenderlo, no poder seguirlo, no poder acabarlo. En el poundlandia (todo-a-cien de toda la vida) de al lado de mi trabajo tienen muchísimos libros y muy baratos. Un día fui, y me compré uno, A girl thing, que total, por £1.75, pues si no me gusta o no puedo con él, pues no me da tanto cargo de conciencia… Así que sin querer, me gustó, y empecé a leer en inglés.
Desde entonces he ido infinidad de veces y ya me he comprado y leído todos aquéllos que me parece que me pueden gustar (tampoco soy masoquista, jeje). La mayoría son del estilo que ahora llaman chick-lit, también conocido como “libros de chicas” o “libros para mujeres, escritos por mujeres”. Pero también me ha sorprendido que debido al éxito de este género, hay muchos que tienen una portada del mismo estilo, y que son sorprendente buenos, que te hacen reflexionar, y no siempre en esa línea más o menos simplista, en el que desde la tercera página ya se puede adivinar el final (aunque no por eso le quita frescura y diversión a la lectura).
Uno de estos libros es The lost art of keeping secrets que probablemente no hubiera comprado por su portada ni título, por £8 que es lo que cuesta en una librería normal, y que es uno de los libros más simpáticos y bonitos libros que he leído, de lo mejorcito!
Y así, entre excursiones a poundlandia y pedidos a amazon, pues vamos haciendo otra pequeña biblioteca…
… pero esta vez en inglés.